
Municipio
Montuïri
Montuïri es un pueblo del Pla de Mallorca levantado sobre un alto, con un perfil de molinos que se reconoce desde la carretera de Palma a Manacor. Es un municipio agrícola, de un solo núcleo, con servicios básicos resueltos y precios de interior. Para quien busca vivienda, lo que ofrece es casa de pueblo, campo alrededor y una posición central en la isla; lo que no ofrece es mar ni oferta abundante.
El término es llano y agrícola, y el pueblo se asienta en una elevación que le da vistas largas sobre el Pla. Su imagen más característica es el barrio del Molinar, en la parte sur del casco, donde se conservan los molinos de viento harineros que, junto con la antigua Sa Farinera, cerraban el ciclo de la harina. Es un pueblo con identidad propia y mucha tradición viva.
Hay un único núcleo. Dentro de él, el casco antiguo —calles en cuesta, casas de piedra entre medianeras, el entorno de la plaza y el Molinar— es lo que más carácter tiene; los ensanches de los bordes ofrecen vivienda unifamiliar con parcela y algún adosado, más cómodos y con aparcamiento. Fuera del casco, el término rústico tiene casas de campo y fincas de secano.
El ayuntamiento mantiene servicios propios de un pueblo de este tamaño, entre ellos biblioteca municipal y centros educativos de primera infancia y primaria, además de comercio de proximidad. Para institutos, hospital y grandes superficies las referencias son Manacor, Inca y Palma. Es un municipio de población permanente, sin estacionalidad turística apreciable: la misma vida en enero que en agosto.
No hay costa; las playas del sur quedan a un trayecto en coche. Lo que hay es llano, caminos rurales y muy poco tráfico, terreno agradecido para andar y para la bicicleta. En lo cultural, el municipio tiene un activo de primer orden: el poblado prehistórico de Son Fornés, a dos kilómetros y medio del pueblo, con su centro de interpretación, el Museu Arqueològic de Son Fornés, instalado en el Molí des Fraret.
Las fiestas de Sant Bartomeu, en agosto, son la cita del año: los cossiers, acompañados del dimoni, recorren el casco bailando ante los comercios y los cafés. Es una de las tradiciones de danza ritual más conocidas de Mallorca y da al pueblo buena parte de su identidad.
Montuïri está sobre la carretera que une Palma con Manacor, lo que lo deja a una distancia razonable de las dos y en una posición central dentro del llano. No tiene tren: la red ferroviaria de Mallorca pasa más al norte, por el eje de Inca. El autobús conecta el pueblo con Palma y con los municipios vecinos con frecuencias propias del interior. El coche es necesario para casi todo lo que no esté en el casco.
Tres productos. En el casco, casa de pueblo entre medianeras, a menudo con patio o corral, con una parte importante del parque pendiente de reforma. En los ensanches, unifamiliares con parcela y adosados de las últimas décadas. Y en el campo, fincas de secano con casa o caseta. La obra nueva es puntual; en suelo rústico rigen las limitaciones generales de Mallorca, y conviene verificar la situación urbanística de las edificaciones antiguas del campo antes de comprar.
Mercado pequeño y de rotación lenta, con demanda sobre todo local y comarcal y algo de comprador de fuera interesado en la finca rústica. Los precios están entre los más contenidos de la isla. Suele haber algo publicado, pero poco y sin mucho donde elegir. El alquiler residencial de larga duración es escaso. El alquiler turístico está sujeto a una normativa que ha cambiado varias veces y es restrictiva en rústico: conviene confirmarla para el inmueble concreto.
Encaja con quien quiere vivir todo el año en el interior con presupuesto ajustado, y con quien busca casa de campo en el llano en posición central. Conviene valorar la ausencia de mar y de tren, el coste de reformar la vivienda antigua del casco, la situación urbanística de lo construido en rústico, el calor del llano en verano y lo reducido de la oferta.